11 de marzo de 2016

Albert Masnou24/03/2017 08:22hAlbert Masnou@albert_masnou

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Crepúsculo cerrada en el bufé del Asociación de Golf El Montanyà, una belleza de campo emplazado a el refajo del Montseny. La nevada está hoy derretida y, aun en esta zona de Catalunya el ingenuo tarda poco en llegar, asimismo ha desaparecido la baja temperatura agudo. El Montanyà es un elíseo de calma y calma, el territorio en la que Johan Cruyff halló la amistad desde el instante en que se instaló en 1974. Y asimismo en el tiempo que murió, hace un año. El que exteriormente técnico del Barna y padre de lo que ahorita es el círculo descubrió esta zona en el tiempo que era jugador y actualmente jamás la abandonó. Ni su casa, ni el casino de golf, ni el bufé, cuyos responsables le han empleado un espacio.

A la vera de el ventano con vistas al bache 1 y el 18, Johan tiene entonces la mesa número 14 con el foto de Jordi Cotrina en la que aparece Johan abrazado a una pelota vieja, esa imagen que encabezaron la derrama que el Camp Nou le rindió detrás su muerte. Actualmente, El Montanyà, la dehesa de golf y el bufé se han transformado en un sitio de peregrinación para todos y cada uno de los que idolatraban a Johan.


Ese 11 de marzo de noche asistió como tantas otras veces a comer con la única compañía de Danny, su costilla. Cenaron ese viernes apaciblemente y después, como tantas otras veces, se desplazaron en automóvil inclusive su casa. Ni Johan ni Danny sabían que esa era la última comida que festejarían juntos en un comedor. La última comida en el comedor de El Montanyà. Desde ese instante, hoy todo fueron centros de salud y lágrimas.

12 de marzo de 2016

Johan y Danny desayunan juntos en su casa de El Montanyà. Johan ahora no puede coger la galleta en el almuerzo, las pinzas le fallan y no le hacen las pinzas. Johan dejó de acomodar movimientos. Danny se atemoriza y no duda en ejecutar. Caridad a Johan a entrar en el vagón, lo ubica en la banqueta del agregado. Al ver que le costaba inclusive sostenerse erguido, reclina la nota hasta el momento en que Johan toque aproximadamente íntegramente estirado. Danny se ubica al volante y conduce los 60 quilómetros que distan su casa de Barna. Primero el acceso de curvas inclusive Aiguafreda, la localidad más cercana a su casa, y después inclusive la Hospital Teknon. Danny conduce inclusive el sanatorio del que Johan actualmente no saldría con vida.

24 de marzo DE 2016

Johan Cruyff muere a los 68 años en el consultorio Teknon de Barna. El grupo emite un comunicación y, en contraste a lo que ocurrió en el momento que contrajo la afección, no hubo filtraciones anteriores en los medios. Ese escape fue así entre los primordiales motivos por los que el grupo se había puesto en alarma. Que Catalunya Ràdio anunciase la alteración de Johan carente la anuencia de el conjunto fue una señal para todos en ese proceso que se inició oficialmente el 22 de octubre de 2015. Desde el instante en que ese día el conjunto anunció que sufría un neoplasia de bronquios inclusive su muerte pasaron cinco meses y un par de días. 154 días, el primer y último número que afirma mucho de lo que ha sido su vida y su carrera deportiva (llevaba el lumbar ‘14’).

Privacidad El conjunto solicitó privacidad para poder vivir aquellos días en calma, para batir una batalla contra la afección quizá provocada por la adicción de Johan al cigarrillo mientras muchos años de su vida. Un día afirmó eso que “en mi vida he tenido dos grandes vicios: fumar y jugar al juego. Y tambiénl juego me lo ha dado todo en la vida y, en cambio, fumar aproximadamente me la quita”. Y, años tras ese anuncio televisivo, volvía a alojarse en exactamente el mismo punto.


“Johan constantemente mostró una apariencia asaz positiva mientras todo el proceso, impresionantemente positiva”, explican sus próximos de cómo vivió su bronca diaria contra el sarcoma. De este modo fue que un día afirmara francamente eso que “sé el nombre de mi afección mas no el apellido” o bien “estoy persuadido de ganar esta lucha”. De este modo lo afirmaba francamente y además privadamente, a su cepa y a sus amigos.


Un conjunto de oncólogos hizo suya su bronca contra este neoplasia tan belicoso. El propio Jordi les dio las merced a todos en el momento que le tocó transformarse por vez primera en el agente de el tronco el día que se organizaron los actos públicos en el Camp Nou. Jordi se acordó de todos, mas de manera especial de Toni Tramullas por “su trabajo inusual”. El que exteriormente médico del Barça y amigo personal de Johan es quien dirigió al conjunto de especialistas en esta enorme contienda.

28 de marzo de 2016

El tronco al completo retorna a El Montanyà con un cavidad en el que están las cenizas de los restos mortales de Johan Cruyff. En un acto privado, el conjunto extiende las cenizas sobre el edén de el piso en la que nació Jordi Cruyff (1974) y en la que se criaron sus otras dos hijas, Chantal (1970) y Susila (1972). El Montanyà fue el sigilo espiritual de Johan, el sitio en donde dejaba de ser jugador y era padre, el sitio en el que se paseaba carente ser incordiado, el sitio en donde se quedaba bocabierto contemplando como la naturaleza iba mudando de expresión. Aun Johan era un ciudadano del planeta, El Montanyà era su rincón elegido. Con lo que representaba para y para su casta, las cenizas de Johan están ahora desperdigadas por el edén de el domicilio de su propiedad desde 1974.


Johan dejaba de ser Cruyff en el Montanyà. Y era el que bajaba día a día a Aiguafreda a adquirir el jornal y el chusco. No era una faena para Danny sino más bien para . Y asimismo era el que asistía al ambigú del campo de golf para recoger el puchero que reservaban en el tiempo que Danny no tenía ganas de aderezar. Johan y Danny tenían (Danny prosigue entonces) una peña en El Montanyà, amigos ciertos cuales son aproximadamente de el conjunto. Vecinos con los que continuamente tuvo una sintonía exclusivo y que habituaban a quedar para comer, para irse de fiesta, para conversar, para reír o bien para plañir. Para lo que fuera, que para eso son los amigos. El grupo se sentía demasiado vinculada a esa gente anónima que jamás traicionó la celebridad de Johan.


Eran tal y como si fuesen de el tronco. Y el tronco era sagrada para Johan. “En el momento que entraba en casa, dejaba continuamente los inconvenientes afuera”, indican de . “Tenía una imagen pública y otra en casa, en que solo era Johan, el padre”, indican.

Enero de 2017

El emparejamiento tenía sus rituales, tantos como el vivido en las Islas Mauricio. Entonces asistían todos los años mientras cuatro semanas. Iban en frío. Eternamente al mismo fonda. Constantemente a exactamente la misma costa. Inclusive en 2016, en el momento que Johan no estaba en perfectas condiciones. En previsión por si acaso mientras esas cuatro semanas debía cumplir quimioterapia, Johan había contactado con un sanatorio de Johanesburgo para afluir. No estaba acullá de las Islas Mauricio y si el médico que le trataba en Barna le recomendaba tener que hacerlo, hubiese cogido entre los aeroplanos de su amigo neerlandés que tiene una aerolínea para ir inclusive dicho sanatorio. Hacía años que se conocían, desde el momento en que Johan fue el actriz de un anuncio promocional. Johan no deseó cobrarle nadie. Solo emplear sus aeroplanos en el tiempo que lo necesitara. Al conclusión no fue forzoso ese que debía llevarlo a Johanesburgo.


Con la idea de acordarse los mágicos instantes vividos en las Islas Mauricio, Danny regresó allá mientras enero del año vigente. Y se fue sola. Mientras cuatro semanas. Solo con la idea de rememorar unos días del alusión de Johan exento que ninguno la molestase. Exento que ninguna persona la alterara. Fue su característico homenaje. Precisaba encontrarse tapia de y allende le halló.

En el momento que volvió, sus hijas y alguno amigo de Johan le habían preparado una confusión. Danny había comprado un piso en el territorio alta de Barna, una vivienda vetusta que precisaba una corrección esencial. Las obras ahora habían acabado y los hijos le habían realizado el cambio de el piso que tiene el conjunto en la avenida Margenat. Hogaño, esa casa con vistas a el dispensario Teknon, está a la venta. Danny, Diana Margaretga Coster, precisaba un cambio en Barna. En contraste a la del El Montanyà, adonde prosigue acudiendo. Las hijas le hicieron el cambio mientras su estancia en Islas Mauricio.

Danny continuamente fue el imán de el grupo, la que tenía el poder aglutinador a pesar de las circunstancias personales de cada hijo o bien de los yernos o bien nueras que haya tenido.
“El sentido afirmativo de la vida de el grupo es alucinante”, aseguran quienes les conocen. “No hay duda de que el conjunto está empapada de la personalidad de los progenitores”, cuentan quienes hoy echan la vista atrás y recuerdan la calma con la que Johan encaró la afección y, fundamentalmente, las últimas semanas de su vida.


Danny procura rehacer su vida hoy exento olvidar un hombre que le marcó. Ese hombre al que determinado acusaron de interesado y una de cuyas máximas era, desprovisto, “el último atavío jamás lleva bolsillos”. Porque nadie se llevó al distinto planeta salvo la asombro de todos.

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